Tal vez sea por el momento de mi vida que estoy pasando, donde se han juntado el término de mi carrera y por tanto la crisis sobre lo que será mi futuro académico y laboral, tener que sopesar el tiempo que dedico a estudiar, y mi vida personal.
inutil, pensar en
No quisiera terminar arepintiendome de las decisiones que habré tomado, y se que viviendo en un mundo tan complicado es dificil encontrar una estrategia que asegure alcanzar todo lo que quisiera hacer en este mundo, pero me gustaría saber que tomé la mejor decisión con la información que tuve en cada ruta escogida.
Sin embargo, confiando en que tengo la información suficiente, aún queda la decisión de sopesar mis prioridades en cantidad y tiempo.
A veces me ha preocupado el pensar que estoy en un momento donde me será más fácil aprender que en cualquier otra época de mi vida, aunque espero que la capacidad se mantenga, pero por otro lado, también es la época donde puedo disfrutar más de la vida: estar más tiempo con mi familia, Mayra, o simplemente haciendo cosas sin pensar si me llevará hacia algún lado, sólo por el placer de hacerlo.
Hoy le regalé un disco de vinil a mi novia, de the Smiths, fue un regalo que le gustó y pudimos disfrutar juntos. Debo admitir que no tengo la experiencia en ese tipo de formatos pero me agradó mucho poder ver desempolvado una tornamesa, poder ver como funcionaba, es curioso presenciar el proceso más de cerca de como se lee el disco, aunque aún encierra debido a mi ignorancia, la magia de su funcionamiento, es mucho mas interesante verlo, que simplemente meter un CD y apenas ver que gira dentro de su respectivo reproductor.
Pensar que los discos son delicados, y que además, al contrario de lo que pasa con los discos, que son grabados en la computadora, o tienen una vida útil mucho más prolongada, éstos se gastan, y no puedes grabarlo en ningun lado. Debo admitir que me desesperó un poco al principio la idea de tener en mis manos algo tan efímero, y me di cuenta de que prefiero tener cosas que duren por más tiempo, pero tambien medité sobre que la mayoría de las cosas que tenemos en la vida son efímeras, o por lo menos las más importante, y si hay cosas que duren más, éstas son aún más efimeras, pues no las podemos asir con nuestras vidas. No quiero decir que no haya cosas más allá de la vida propia por las que valga la pena incluso morir, pero es inutil pensar en un beneficio personal que dure demasiado pues no hay tiempo. Digo tambien es importante tener la oportunidad de vivir decentemente.
Los discos de vinil re rayan tienen una vida útil, son tuyos y son simples piezas que adquiern personalidad, no sólo por la canción que puedes escuchar de muchas otras formas, sino que es de esas cosas que por sus restricciones que las tecnologías futuras eliminaron, tienes que escuchar acompañado o solitario, que puedes sentir el peso de lo que tocas, y tienes que quidar, sabiendo que cada vez que la aguja corre sobre el vinil este va acercandose a su inutilidad, el disco te diera parte de su vida útil cada que lo oyes, y quizá por eso es que aprecias cada canción, no quisieras ponerlo como fondo mientras estas escribiendo l haciendo otra cosa, sino que merece tu atención.
Puedo recordar alguna escena de alguna pelicula donde un disco rayado sigue girando repitiendo la misma parte, como enmarcando el error irreversible del daño que el disco ha recibido para dar más relevancia a los acontecimientos de acompaña. Es una interpretación de la imagen como compañía del sonido y el sonido como compañero de la imagen, pasando del fondo a la figura.
Me hace recordar las restricciones de este mundo, aquellas que casi obviamos por ser tan generales a todos, a nosotros mismos, o evitamos por mantener alejada la idea de nuetsra propia finitud temporal. Para mí pensar desde esta perspectiva me ayuda, a darme cuenta que vivir un dia a la vez es completamente racional y darse cuenta igual de lo poco que esta vida debería importarnos, como el contenido de esta.
Quiero pasar esta época de mi vida con mi novia, que ella sepa que estaré para ella cuando lo necesite, y disfrutarnos en esta época de la vida. Creo que la infancia era la mejor época para preocuparse por hacer lo que uno quisiera, al final, siempre habría un adulto que dijera hasta donde y perder el tiempo en cualquier cosa. Cuando llegamos a la adolescencia, no queda sino enfrentar el mundo, aprender, conocer gente nueva, otras formas de vivir y de comprender el mundo y confrontarlas con las propias, y aprender al menos que es lo que no queremos de nuestra vida, aunque no sepamos que o cómo queremos llegar a ser lo que queremos. Ahora francamente debo admitir que ya no soy un adolescente, soy un adulto joven, eso simplemente significa que tengo menos responsabilidades y más oportunidades por ende, y es época de pensar en lo que uno quiere y concretamente en los medios para alcanzarlo. Yo soy un disco de vinil que lo están volviendo a tocar, quizá ya un poco rayado, pero del que ya tienes un poco de apego por el, la vida comienza a cobrar peso, pero prefieres seguir escuchandolo, aunque sabes que pronto lo arruinarás. Tengo la ventaja de poder decidir quien me escuchará, y mi prioridad, es hacer las cosas con calma, bien hechas, que las disfrute, escuchar cada nota sin buscar como "matar el tiempo" mientras este vivo. no hay prisa, por que vale más la pena vivir un momento con toda la concentración sobre el a estar acelerando los momentos terminando sin experimentarlos claramente como para expresar que significó vivirlos, con sus angustias y amarguras tambien, por que el hedonismo tampoco ya se me da mucho.
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