jueves, 8 de julio de 2010

SEMPITERNUMNE VALE?, SED ERGO DICE MIHI SI AETERNITAS (¿no hay adios perpetuo?, pero dime luego si hay eternidad)

Déjame detenerte, impedir que te vayas;

sé que tienes que huir de mi percepción,

yo te lo he pedido,

seguirás tu camino,

yo no sé a dónde andar;

te miro caminando através de la calle,

miras hacia atrás y el encanto de tus ojos

otra vez,

de tu cabello negro

otra vez,

de tu pura existencia

como siempre,

que no deja de invitarme a seguirte

a donde vayas

hasta que me pidas que no lo haga más…

Pero si te vas un momento,

podré guardarte una eternidad en mi corazón,

y creer que no existes.

Pero si te quedaras una eternidad,

podría guardarte un momento en mi corazón:

pero no puedes.

¿O acaso podrías quedarte un momento?

Te guardaría una eternidad en mi corazón:

me aguardaría la ausencia a ti.

O podrías irte una eternidad:

¿Te guardaría acaso un momento sólo en mi corazón?

Te aguardaría el olvido a mi.

Déjame abrazarte, prolongadamente…, solo.

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